Crónicas

Crónica del 25 aniversario del FIB (II): un sábado más clásico

En un FIB marcado por la falta de público, el sábado se desmarcó como el día con más número de asistentes. El fin de semana (un 60% del público era nacional) sumado a la presencia de Kings of Leon como cabeza de cartel consiguieron reunir a 37.000 personas en el recinto. Lejos de las 48.000 personas del día de The Killers del 2018 o de los 53.000 del día de los Red Hot Chili Peppers en el 2017, pero cercano a la media de 40.000 personas que solía reunir el festival el resto de jornadas.

El grupo de Nashville volvía al FIB como cabeza de cartel después de 10 años, cuando actuaron en el 2009 (edición donde también encabezaban Franz Ferdinand y The Killers, además de Oasis). Kings of Leon ofrecieron un concierto sobrio pero efectivo. Cero sorpresas en el planteamiento, con una actitud más bien fría y distante con el público al mismo tiempo que seguían un setlist con sus principales hits y ningún experimento. Y es precisamente ahí, en el setlist donde estuvo la clave del concierto. Ya que optaron por tocar gran parte de sus hits concentrados en la segunda mitad del mismo (Sex on FireUse SomebodyWaste a Moment…). Esto hizo que durante el transcurso del concierto hubieran momentos de bajón, pero compensado por un final por todo lo alto a golpe de temazo tras temazo.

La jornada daría para más música además del rock alternativo de corte americano de Kings of Leon. El escenario principal lo abrían Kokoshca, viejos conocidos por el FIB (también estuvieron en aquel 20 aniversario) que desplegaron un escueto pero entretenido concierto (lo bueno si breve…) a base de pop garagero. Desde Mi Consentido No Volveré, el concierto fue como una montaña rusa: se acaba en unos minutos pero lo pasas genial. Por su parte, Peaness se presentó como un power trio de slow punk, capaces de convencer con melodías contagiosas a aquellos que se acercaron a su concierto.

Casi simultáneamente, You Me At Six estaban dándolo todo en el escenario principal. Cargados de carisma y energía sobre el escenario hicieron que el buen puñado de gente que se acercó a verlos se pusiera en movimiento. Una banda al más puro estilo pop rock, con un frontman incombustible, pese ir vestido de largo en una tarde calurosa de Benicàssim. Con un setlist superajustado al tiempo que tenían, consiguieron ofrecer una muestra representativa de lo que es su trabajo. No nos cabe duda que varios de los asistentes los descubrieron a raíz de este concierto y confiamos que en futuras ediciones vuelvan al festival.

Si hay un grupo que nunca falla en directo ese es Belako. El grupo de Mungia quiere al FIB y el FIB quiere a Belako (ejemplo de ello fue ver a Melvin Benn, director del festival, viendo parte del concierto desde uno de los laterales del escenario). El cuarteto funciona como una máquina perfectamente engrasada, donde todas la piezas trabajan perfectamente en conjunto con una potencia impresionante. Su concierto en Benicàssim es de los pocos que realizarán este año, pues están en proceso de preparación de su próximo disco. Un recital donde repasaron toda su carrera, desde el Eurie (2013) (False Step al comienzo), hasta el Render Me Numb, Trivial Violence (cerraron con Over The Edge como reivindicación contra la violencia machista).

Con una actitud más guitarrera (ya dejaron atrás el teclado, con una Cris entregada directamente a la voz), la banda consiguió reunir a un buen número de asistentes, con unas primeras filas muy rendidas tanto a los hits más coreables como Sea of Confusion Track Sei, como a los temas más dados a saltos y pogos como Lungs Zaldi Baltza.

Belako – Fotografía de Iván S. (FestFurz)

Mientras tanto en el escenario principal estaban actuando Blossoms, entendemos que a modo de reclamo para el público inglés durante las actuaciones de Belako y Carolina Durante. Si bien, para la gente con gustos más eclécticos, este tripe solape fue uno de los más duros del festival. Oscilando entre el pop y el rock, los ingleses Blossoms pueden presumir de haber sido teloneros de Muse y gozan de un gran número de fans en Gran Bretaña. En su concierto supieron llevar al directo la fusión pop-rock, interpretando canciones más lentas junto con otras en las que hubieron varios pogos. Lo único que echamos en falta fue un mayor número de canciones, pero estábamos en un festival y el tiempo del que disponían era muy limitado.

Blossoms – Fotografía de Sergio B. (FestFurz)

Por su lado, Carolina Durante volvían al FIB por segunda vez consecutiva. Segunda vez tocando, porque tal y como dijeron era la sexta o séptima vez que asistían a un festival que ha visto nacer al grupo nacional del momento. Emocionados, confesaron que allí mismo habían disfrutado de dos conciertos que les han marcado: el de Joe Crepúsculo y el de Slaves. Consiguieron abarrotar el escenario Thunder Bitch, lleno de público español que corearon la mayoría de temas, dejando patente el estado de gracia de la banda. Acabaron cerrando en pleno éxtasis con los temas Perdona (Ahora sí que sí)En VeranoEl Año y la archiconocida Cayetano, donde Diego bajó para saltar entre el público.

Uno de los rasgos que ha marcado al FIB en los últimos años es su apuesta por la entrada de la llamada música urbana en su cartel. El mismo sábado La Zowi ofrecía su espectáculo (puede que no apto para todos los públicos) durante Kings of Leon. Durante el concierto no faltaron las provocaciones a las que acostumbra y la reivindicación a golpe de trap. Junto con Kings of Leon y La Zowi, tuvo lugar otro solape triple: el de Jess Glynne. La artista pop consiguió reunir a un buen amasijo de fans, a pesar de que la competencia era dura. Interpretó algunos de sus temas más conocidos, que no dejan de sonar en las radios inglesas. Así como la cover de Clean Bandit, Rather Be. Cabe destacar la calidad de su directo, haciendo que fuera un concierto excelente. Y realmente fue una pena que estuviera eclipsado por la planificación, ya que de haber estado en el escenario principal hubiera podido ser un concierto más multitudinario.

Si un nombre ha destacado dentro de la música urbana en esta edición ese es el de AJ Tracey. Casi un desconocido en España, el rapero londinense acumula más de cuatro millones de oyentes en Spotify, principalmente británicos e irlandeses. Su concierto acabó siendo uno de los grandes éxitos de la edición, con bases memorables y un rima holgada y directa. Un hip hop influenciado por la escena grime británica que dejó tanto momentos para la perdida del control en las primeras filas (LO(V/S)ER) como auténticas joyas más pop y accesibles para la mayoría del público (Butterflies). Cosa seria lo de este músico.

Crónica: Sergio B. e Iván S.

Fotografías: Iván S. y Sergio B.