Crónicas

Interestelar Sevilla 2018: la lluvia no para a la música

El 18 y 19 de mayo se celebró una vez más una nueva edición del festival sevillano con bastantes asistentes y una selección de artistas bastante cuidada. Aquí va la crónica:

Viernes 18 de mayo

La jornada empezaba a las 17:25 con Batracio. El grupo sevillano animaba a un público bastante acalorado, ya que a esas horas en la capital andaluza el cielo estaba completamente despejado y había un sol digno del verano. Aún así, los espectadores estuvieron muy receptivos. Afirmaron que estaban haciendo un nuevo disco, que tendríamos muy pronto, y que adelantaron con un nuevo single.

Batracio // Fotografía de Pablo B.

Tras esto pudimos ver a los valencianos L’Emperador en el escenario J&B. Al final de su actuación tuvieron un gran detalle: lanzaron álbumes de su último trabajo al público, además de las típicas baquetas del batería. Al acabar, en el mismo escenario se preparaba Dûrga, una de las bandas más curiosas del festival. En el propio concierto agradecieron que fuéramos a verles pese a estar en un festival indie. Su post-rock en valenciano consiguió atraer a muchos, y eso que casi al mismo tiempo empezaba a tocar Elefantes en el escenario Negrita. Pese a la leve lluvia, y a algunos asistentes ya refugiados en la enorme carpa del recinto alejada de los escenarios, estos últimos tuvieron bastante gente animada saltando con sus canciones, desde sus clásicos a las más nuevas.

Justo cuando acabaron empezaba en el escenario contiguo, el escenario Cruzcampo, una de las propuestas más fuertes del festival, Carlos Sadness. Bastantes fueron los que se acercaron a verle aunque la lluvia apretara aún más. Era muy curiosa su puesta en escena ya que tenía muchas plantas, con la excusa de que “quería regar las plantas con la lluvia, ya que Ponchito no se las regaba“. Hubo muchos temas como Sebastian Bach Longitud de Onda.

Carlos Sadness // Fotografía de Pablo B.

Tocaba después Juanito Makandé, otro de los favoritos de esta edición. Muchísimos le ovacionaban y se concentraban cerca del escenario para disfrutar de canciones como Kamikaze, Ya no soy un crío y el ya clásico Niña Voladora, que dedicó a todas las mujeres del festival y a la lucha feminista. Le siguieron Niños Mutantes. El grupo indie tocó tanto temas viejos como nuevos, pasando por Sin Pensar, el reciente A Galopar o la famosa Errante (Canción Mutante). Tras esto pudimos ver a The Vibrowaves, un grupo valenciano que mezcla el hard rock con el garage y el blues. La escena valenciana estaba muy presente en el escenario más pequeño.

Más tarde empezó SDFK, aportando el buen toque urbano al festival con su rap, con el que consiguió crear muy buen ambiente. Con propuestas como Me Queo en Mi Casa activaban numerosos cañones de humo que sorprendían en la noche. Luego estuvo Rufus T. Firefly, que concentró a una increíble cantidad de público. Su puesta en escena con los postes de luz de neón le daban a su actuación un toque muy especial. Hubo temas sobre todo de Magnolia, como El Halcón Milenario y Río Wolf, además de nuevos singles de su nuevo disco como Demogorgon. 

La noche acabó entonces con La Casa Azul, el cabeza de cartel de ese día. Todo el festival estaba allí, aunque fuera bastante tarde, saltando y bailando con los ya míticos Podría Ser Peor Chicle Cosmos. Incluso hubo tiempo para una dulce versión de Yo También en piano. La noche culminó como tenía que acabar, al ritmo de La revolución sexual, sin duda uno de los mejores momentos de esta primera jornada del festival. Simplemente increíble su actuación y su puesta en escena con los numerosas pantallas. Inmejorable.

La Casa Azul // Fotografía de Pablo B.

Sábado 19 de mayo

El día comenzaba entre otros con la actuación de Ángel Stanich, el cantante pudo deleitarnos con algunas de sus mejores temas como Un Día Épico y Carbura!, añadiendo que “si no sabíamos cantar, que hiciéramos playboy”

Ángel Stanich // Fotografía de Pablo B.

Pudimos disfrutar después de Repion, la banda cántabra. Pese a la lluvia que volvía a remitir consiguió hacer un concierto muy entretenido y movido, con muchas de sus mejores composiciones: entre ellas Las flores, Querubín y una de su nuevo EP, Ciudad de Vacaciones, en el que Marina y Teresa se intercambiaban sus roles en la batería y la guitarra. También pudimos ver a El Kanka en uno de los escenarios principales interpretar canciones como Canela en Rama Que Bello es Vivir. La lluvia ya acabó desapareciendo poco a poco.

En el escenario J&B tocaba poco después de las 21h Tulsa, que consiguió atraer a bastante gente curiosa. Matxitxaco, Los Amantes del Puente Centauros fueron algunos de los temas que interpretaron, que dieron a su concierto un ambiente bastante nostálgico. Poco después llegaba una de las mayores razones por las que quedarse hasta tarde en el evento. Lori Meyersque ofreció una puesta en escena prácticamente inmejorable, llena de luces de neón y pantallas que se desplegaban hasta lo alto del escenario principal. El presupuesto en todo se notaba bastante alto. Tocaron sus mejores éxitos y algunos del último disco. No faltaron Emborracharme Mi Realidad, con un público muy emocionado bailándolas.

Cartel de Lori Meyers // Fotografía de Pablo B.

Era el turno entonces de El Imperio del Perro. La banda sevillana supo animar a bastante gente que se agolpaba para verlos. Todo el Mundo Miente, Si quieres Volver Cierra la Boca, sumados al humo que se producía en el escenario, crearon una atmósfera muy mística y rockera.

A las 00:50 actuaba Dorian. La banda volvía justo de EEUU tras haber compartido gira con Zoé. Estaban muy contentos de volver a su país y por eso el repertorio que tocaron fue muy completo, con todas sus composiciones más importantes presentes. Obviamente acabaron con Tormenta de Arena, uno de los clásicos del indie español. La noche acabó con el espectáculo de Nancys Rubias; el grupo de Mario Vaquerizo y compañía terminó el festival dando un cierre bastante divertido y movido.

Y así fue Interestelar 2018. Una edición que pese a tener bastante lluvia pudo salvar la situación: no canceló ninguna actuación y supo dar una variedad musical sorprendente en comparación con otras ediciones. Ya solo les queda mejorar más para el año que viene o mantenerse en esta línea, ya que de por si tiene muchos seguidores. A saber con qué nos sorprenderá, pero tiene pinta de que volverá a ser algo bastante intergaláctico.