Crónicas

Las Bistecs desfasan en Castellón

Prepárense. Las Bistecs ya están listas y van a salir al escenario. Aparecen por el lado izquierdo, es una sala pequeña en comparación con los sitios en las que las he visto otras veces. Un entarimado, que normalmente está ocupado por una tabla de DJ, se ha convertido ahora en el escenario de dos divas que han conseguido crear un nuevo concepto musical como el electro-disgusting. Se presentan con algunos de sus comentarios deslenguados y absurdos, se tocan mucho el pelo y se ponen a cantar enseguida, parece que estén poseídas por un balancín. Son ellas seguro. No nos hacen esperar con discursos sin sentido. Poco a poco van sonando las canciones que todo el mundo conoce, acompañadas de otras no tan conocidas como Galicia pero, para los presentes, igualmente famosas. A lo mejor era el ambiente de la sala, no todo el mundo paga 12/15€ de entrada + ropero (aunque se suponía que después pinchaba Maadraassoo, pero se canceló) para ver a alguien que no te gusta. Algunos parece que incluso saben qué canción va a sonar en cada momento.

Si es cierto lo que dicen Las Bistecs de que sus fans son los que peor gusto tienen del mundo, entonces esa sala estaba llena de muy mal gusto. El ritmo del concierto es agitado, entre saltos, risas y bailes acompasamos temas como Señoras bienCaminanteProblemas HDA, que parecen ser las favoritas de la sala. Dicen que no saben cantar ni pinchar, ellas son artistas. No lo pongo en duda. Para ser sinceros no se esfuerzan en entonar, y cantan sobre una base ya hecha. Pero eso ya lo sabíamos, ¿verdad? ¿Qué será lo que tienen estas mujeres que nos engancha y nos hace querer volverlas a ver cuanto antes sea posible? Acaban pronto, menos de una hora de concierto. Se despiden de su público y nos dirigimos a la cola infinita que se ha formado en los roperos, la fiesta se ha acabado. “Ha estado muy bien”, es el comentario que más se repite. Lo hemos dado todo, pero todavía nos queda energía, así que nos vamos en busca de algún sitio en el que agotarnos.

Autora: Eva (@eviis_24)