Crónicas

Preoccupations arrasa en el Loco Club de Valencia

Con tres discos más que notables a sus espaldas, Preoccupations comenzó su gira por España a finales de enero para presentar New Material (2018), su más reciente trabajo. La banda canadiense liderada por Matt Flegel llegó por primera vez a Valencia para llenar la ciudad con su oscuro post-punk. La cita se celebró el 1 de febrero en el Loco Club con Vulk como acompañantes de lujo.

Que la banda vizcaína fuesen los encargados de abrir la noche no es casualidad. Al igual que Preoccupations, Vulk exploran el sonido post-punk pero desde una vertiente más directa e incisiva, incluyendo incluso sonidos más representativos del free jazz o el no wave. La última vez que tuve la oportunidad de verles en directo me encontré a una banda mucho más cruda, con un Andoni de la Cruz (vocalista) más desatado, como si estuviese en un ring. En el Loco Club noté a una banda más comedida, que aunque mostraba esa garra que le caracteriza, no se encontró del todo cómoda. Esto no quita que el grupo nos regalase momentos brillantes como el climax tras Behiaren Begirada, el “combate” de Andoni contra la cortina del backstage o algún rutilante solo de Jangitz a la batería. Su repaso por su corta trayectoria y, sobre todo, por su reciente Ground for Dogs (2018) dejó un buen sabor de boca y, sin duda, ganas de más post-punk estremecedor.

De la tarea de sacudir la sala se hizo cargo Preoccupations. La banda de Calgary sorprendió con su setlist, cargado de temas de su primer disco, Viet Cong (2015), haciendo así toda una declaración de intenciones en lo que respecta al sonido que buscaron. Ejemplo de ello es la primera parte del concierto, donde se alternó los temas más destacados del Viet Cong con los de New Material.

Tras empezar con Newspaper Spoons a modo de intro, la banda empezó a rugir con Continental Shelf. Además, esto fue literal, ya que Matt Flegel desgarró su voz al son de los acordes, sobresaliendo por encima de su propio bajo. En Espionage, al igual que más tarde en Antidote, vimos una faceta más “pop” del grupo, donde los teclados cogían más protagonismo y daban nuevos matices a la banda, siempre sumergida en su propia oscuridad. Entre ambos temas, Preoccupations intercaló una acelerada versión de Silhouettes, mucho más punk de lo que suena en estudio.

Hacia mitad del concierto llegaría Descompose, con un pletórico Mike Wallace a la batería, que ya llevaba un rato sin camiseta y se llevó un beso de un espectador del público después de que Flegel bromease sobre su estado de ánimo. Tras recuperar Zodiac de su segundo trabajo, la banda siguió con uno de los temas más coreados y accesibles para el público, Disarray, que sirvió de punto de inflexión para lo que sería el atronador final del concierto.

Tras una ejecución sobresaliente de Bunker Buster, el grupo alternó dos largos cortes, Memory Death, con una ruidosa March of Progress como vínculo de unión. El final con Death fue pausado pero impetuoso, con unos Preoccupations arrasando con toda la sala y tiñendo con un gris oscuro todo a su alrededor.